As we step into the Easter season, I find myself thinking about color.
Not the quiet, muted tones of winter—but the bright, joyful colors that burst onto the scene when families gather, children laugh, and traditions come alive. In my picture book, Cascarones: An Easter Surprise, Easter is not just a date on the calendar. It’s an experience.
At the heart of the story is a beloved tradition: making cascarones—brightly dyed eggs carefully emptied, filled with confetti, and sealed with tissue paper. In many Mexican and Mexican-American families, cracking a cascarón over someone’s head is a playful way of sharing joy and good luck. It’s laughter. It’s connection. It’s belonging.
But beyond the confetti and celebration, this story is about something deeper. It’s about generations working side by side. It’s about preparing for something meaningful. It’s about the anticipation that builds when a family creates together.
For children, Easter can sometimes feel abstract—especially when we talk about renewal, hope, and new life. Stories help anchor those big ideas in something tangible. In Cascarones: An Easter Surprise, readers see how culture and family traditions intertwine in a way that feels warm, accessible, and joyful.
Whether you observe Lent, celebrate Easter Sunday, or simply cherish spring as a season of renewal, I hope this book finds a place in your home or classroom. May it inspire children to treasure their own traditions—and maybe even create a few colorful surprises of their own.
Confetti optional. Joy required.
**********
Al entrar en la temporada de Pascua, me encuentro pensando en el color.
No en los tonos suaves y apagados del invierno, sino en los colores brillantes y alegres que irrumpen cuando las familias se reúnen, los niños ríen y las tradiciones cobran vida. En mi libro ilustrado Cascarones: An Easter Surprise, la Pascua no es solo una fecha en el calendario. Es una experiencia.
En el corazón de la historia hay una tradición muy querida: hacer cascarones—huevos teñidos de colores vivos, cuidadosamente vaciados, llenos de confeti y sellados con papel de china. En muchas familias mexicanas y mexicoamericanas, romper un cascarón sobre la cabeza de alguien es una forma juguetona de compartir alegría y buena suerte. Es risa. Es conexión. Es pertenencia.
Pero más allá del confeti y la celebración, esta historia trata de algo más profundo. Habla de generaciones trabajando lado a lado. Habla de prepararse para algo significativo. Habla de la emoción que crece cuando una familia crea unida.
Para los niños, la Pascua a veces puede sentirse abstracta—especialmente cuando hablamos de renovación, esperanza y nueva vida. Las historias ayudan a dar forma concreta a esas grandes ideas. En Cascarones: Una sorpresa de Pascua, los lectores ven cómo la cultura y las tradiciones familiares se entrelazan de una manera cálida, accesible y llena de alegría.
Ya sea que vivas la Cuaresma, celebres el Domingo de Pascua o simplemente valores la primavera como una temporada de renovación, espero que este libro encuentre un lugar en tu hogar o en tu salón de clases. Que inspire a los niños a atesorar sus propias tradiciones—y tal vez incluso a crear algunas sorpresas coloridas.
Confeti opcional. Alegría obligatoria.