As Thanksgiving approaches, I find myself reflecting on the many blessings in my life, and one stands above all: you, Mom.
You were the one who opened the door to stories. I still remember those early trips to the library — my small hand tucked safely in yours, the hush of pages turning, the thrill of choosing a stack of books almost taller than I was. You couldn’t have known then that those visits would ignite a lifelong love of reading, and later, a passion for writing. But they did. And for that, I am endlessly grateful.
You didn’t just teach me values like honesty, integrity, perseverance, and grit — you lived them. I’ll never forget the day, at four years old, when I marched into the corner store without a penny and came out with candy I hadn’t paid for. You marched me right back, made me confess, apologize, and return every piece. Lesson learned.
Life wasn’t easy for you — raising three children and caring for a husband with mental illness — yet you shielded us from the weight of those struggles. Instead, you created a world filled with warmth, wonder, and possibility.
Thank you, Mom, for shaping not just the person I am, but the stories I write and the dreams I chase. Your love, courage, and example are the foundation of everything I do.
With all my heart,
Thank you.
Thanksgiving Writing Prompt for Kids:
Make a list of things you are grateful for using either words or pictures. Add to it every day until Thanksgiving.
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Con la llegada del Día de Acción de Gracias, me encuentro reflexionando sobre las muchas bendiciones en mi vida, y una sobresale sobre todas: tú, Mamá.
Fuiste tú quien me abrió la puerta a las historias. Aún recuerdo aquellas primeras visitas a la biblioteca: mi pequeña mano entrelazada con la tuya, el suave murmullo de las páginas al pasar, la emoción de elegir una pila de libros casi más alta que yo. No podías saber entonces que esas visitas encenderían en mí un amor por la lectura que más tarde se convertiría en una pasión por la escritura. Pero así fue. Y por eso, te estaré eternamente agradecida.
No solo me enseñaste valores como la honestidad, la integridad, la perseverancia y la determinación: los viviste. Nunca olvidaré el día, cuando tenía cuatro años, en que entré a la tiendita de la esquina sin un centavo y salí con dulces que no había pagado. Tú me llevaste de regreso, me hiciste confesar, pedir perdón y devolver cada pieza. Lección aprendida.
La vida no fue fácil para ti —criar a tres hijos y cuidar de un esposo con una enfermedad mental—, pero siempre nos protegiste del peso de esas dificultades. En lugar de eso, creaste un mundo lleno de calidez, maravilla y posibilidades.
Gracias, Mamá, por moldear no solo a la persona que soy, sino también las historias que escribo y los sueños que persigo. Tu amor, tu valentía y tu ejemplo son la base de todo lo que hago.
Con todo mi corazón,
Gracias.
Tema de Escritura del Día de Acción de Gracias para Niños:
Haz una lista de las cosas por las que estás agradecido. Puedes usar palabras o dibujos. Agrega algo nuevo cada día hasta el Día de Acción de Gracias.
